Hoy recordamos con profundo amor y gratitud el nacimiento de Aguchita, mujer sencilla, fuerte y comprometida, cuyo testimonio sigue iluminando nuestra misión como Congregación del Buen Pastor.
Su vida nos inspira a ser una Iglesia que camina, que se acerca a quienes sufren, que busca la paz, la caridad y la justicia, como nos recuerda el Papa León XIV.
Hoy celebramos su legado y nos comprometemos a seguir sembrando esperanza, con ternura y valentía, al estilo del Buen Pastor.








